Sé que estamos hartos de escuchar palabras como pandemia, encierro, cuarentena, enfermedad... lo sé. Estamos del mismo lado, de verdad. Pero no puedo pasar por alto ciertas cosas que a lo largo de estos días que parecen a veces siglos y a veces un suspiro me han pasado que me han movido un poco de mi estabilidad que quizá llevando la vida como lo hacía antes no me hubiera percatado de. O igual y sí, de una u otra manera.
Durante todo este tiempo he tenido todo tipo de sentimientos y emociones por lo que estamos pasando. Al principio estaba como si nada, no me afectaba no tener que salir, amo estar en casa, disfruto mi compañía y no veía complicación hasta cierto punto. Pero de repente empecé a extrañar. Comencé a extrañar las reuniones en casa de mi abuela o de mis papás. Extrañaba las salidas según "x, sin motivo alguno" a cafecitos o a cenar o simplemente a dar la vuelta en alguna plaza para tontear los aparadores (mi tía Yoli dice que vamos a "hojalatear"). Extrañaba y sigo extrañando horriblemente correr y en esa actividad súper específica me ha generado conflictos en muchos momentos del día. Y te voy a chismear más o menos cómo ha ido este desmadrito en mi vida, esperando te identifiques y eso ayude a que no me sienta la única con tantos tipos de sensaciones en estos últimos meses...
Luego de haberme sentido poca madre en casa y gracias a un estudio que me mandaron a hacer en la oficina resultó que tuve diagnóstico de COVID, pero asintomático. Los resultados del estudio dijeron que tuve, que ya generé anticuerpos y que ya ahorita estoy muy pinches bien (cabe aclarar que cuando me los enviaron no entendía nada y corrí con mi doc de cabecera que me tranquilizó y me dijo que no había nada de qué preocuparse. Gracias Lore!!). Después de eso empezó la etapa que ya platiqué de extrañar y junto a eso de encabronarme cada vez que veía fotos de gente en restaurantes, en cafés, en playas, en viajes express, en escapadas, en fiestecitas pequeñas y en corto, corriendo. En fin. Entiendo y estoy consciente que cada persona lidia de la mejor manera con este panorama súper desconocido y desconcertante pero no puedo evitar sentir molestia. Porque he intentado al máximo de cuidarme y de cuidar así a la gente que me rodea y porque he sabido de muchos casos de personas que no la libraron a causa de esta enfermedad. No sé si soy cobarde al no "retomar la vida" poco a poco porque somos seres sociales que necesitamos contacto y se necesita reactivar la economía (pero oye! yo seguía comprando víveres, comprando comida, así como que no generarle lana a los negocios pues tampoco!) pero la neta es que no quiero correr riesgos, y nadie me dice que si una vez la libré chingón, una segunda vez pueda ser igual.
A veces literal quiero salir corriendo, pero mejor me echo a llorar un rato o me pongo a ver memes para reírme mucho y trato de desechar pensamientos negativos que cruzan por mi cabeza, por ejemplo de que ya tengo hartas a mis amigas con los memes de perritos o pensando que mi novio ya está hasta la madre de mí y no encuentra la forma de decirme "bye". Así que puedes darte una idea de la cantidad de cosas que pasan por mi mente por lo cual requiero ocuparme de alguna u otra forma. Incluso creo que en ocasiones hasta mis perros se hartan y quieren huir de tenerme tanto tiempo en casa, onda de "pues ya vete para extrañarte un poquito, no?"
¿Te sientes así? ¿Extrañas algo en particular? ¿Te has enfermado? ¿Cambias de humor constantemente? Sea como sea que te estés sintiendo o lo que estés viviendo, te mando un abrazo gigante y aunque no sé cuándo vaya a pasar esto... puedo decirte que estaremos bien. No sé cómo, pero así será. Porque necesito aferrarme a un gramito de esperanza para no perderme en la desesperación.
Nos leemos pronto.
