martes, 15 de octubre de 2019

Sin Límites

El fin de semana Eliud Kipchoge se convirtió en primer ser humano en hacer una distancia de maratón en menos de dos horas. Es una brutalidad, es algo que para todos nosotros mortales se nos antoja imposible, pero nos demostró que no es así. 

La experiencia de haberlo podido presenciar vía YouTube fue algo espectacular. Incluso volvía a repetir la escena de los últimos metros que corría y yo seguía llorando de emoción. Fue un momento sumamente emotivo. Y realmente pensé que solo podría encontrar notas y comentarios positivos ante ese evento, pero no fue así. Me topé con comentarios onda "no se vale porque las condiciones están montadas para eso", o "todo era un espectáculo" (cualquier Maratón lo es, hello!) y bueno, infinidad de cosas que como en la vida misma, tienes que dejar de lado porque quien lo comenta puede que sea alguien que muy cómodo en su sillón no recorre ni la cuarta parte de esa distancia. Pero bueno, no es el punto de este post.

El mensaje que Eliud da luego de haber logrado esta hazaña es que ningún humano está limitado. Es demostrar que no hay límites. Y vaya que con el paso del tiempo eso lo he constatado como algo súper cierto! Porque... cuántas veces claudicas al querer intentar algo porque según tú, no vas a poder hacerlo? Quizá lo veas muy complicado, o no te sientes preparado, o piensas que será muy difícil? Y puede que te quedes con las ganas de hacerlo porque el miedo te ganó o quizá agarras valor quién sabe de dónde y te avientas, logrando resultados que no te esperabas, lo cual hace que la satisfacción sea todavía mayor.

No hay NADA que no seamos capaces de hacer, siempre y cuando trabajemos, sacrifiquemos, nos esforcemos y sepamos que el camino arduo nos llevará al éxito. (Esto me recuerda a la publicidad que se convirtió en una de mis favoritas de Under Armour, con Michael Phelps que te recomiendo que veas para inspirarte, la liga te la dejo al final!) El querer alcanzar una meta, sea la que sea, debe llevarnos a sentir una motivación cañona, ganas de querer comernos al mundo, y en mi caso agarrar los tenis y tratar de correr más rápido o hacer más distancia o decidirme por fin a volver a intentar algo fuera de mi zona de confort... Tú qué te atreverías a intentar haciéndole caso a ese keniano que ha hecho historia? 

Hoy precisamente me topé con un tuit del ex Presidente Obama donde mencionaba su hazaña, y Eliud respondió su tuit diciéndole que esperaba poder reunirse con él pronto para hacer de este mundo un mundo corredor, porque "un mundo corredor es un mundo en paz".

Cuánta razón tiene.

Nos leemos pronto! :)

Haz click acá para ver el video de Michael Phelps!


sábado, 5 de octubre de 2019

La eterna lucha contra el "No Puedo"

La neta, la neta, la publicidad te hace creer que para poder hacer cualquier tipo de ejercicio, ya debes tener el cuerpo de un atleta incluso antes de empezar. No conciben que una persona puede hacer ejercicio, disfrutarlo y no tener esa figura con cero grasa y los músculos marcándose porque entonces se da por hecho que la actividad física no está para nada considerada en su vida. ¿Por qué? Obviamente una vez que te decides a llevar una vida más activa y a alimentarte mejor (y vuelvo al tema que ya he repetido varias veces: no es onda de verte bien sino de estar bien de salud) en consecuencia tu cuerpo responde, a veces se tarda, pero definitivamente lo hace y eso te motiva a continuar y a no detenerte en el camino para llegar a tu meta deseada.



Cuando una persona sedentaria decide activarse sean cual sean los motivos, su inicio puede ser muy complicado o incluso abrumador. Y es ahí donde empezamos con el pensamiento de que no se puede, con que es imposible, con la idea de qué pena que te vean hacer ejercicio por primera vez en tu vida, creyendo que vas a ser objeto de burla... y pensamos que no pertenecemos. Que no somos fuertes. Que no somos capaces. Cuando la realidad no es así.


Todos, todos tenemos capacidades asombrosas, todos podemos hacer lo que nos propongamos, aunque hay que estar conscientes que tenemos que trabajar en ello. No va a caer del cielo la ayuda, no vas a despertar con más energía o más resistencia así nomás de un día para otro. Hay que partirse la madre, hay que vencer miedos, hay que pelear con nuestros demonios una, dos, tres, cien veces y muchísimas más, hay que sacrificar a veces salidas, hay que despertar muy temprano quizá. Tristemente, nadie nos enseña a echarnos porras, a apapacharnos, a decirnos que somos unos chingones, a aceptar retos porque de entrada puede incluso que te vean como alguien engreído... cuando todos nosotros tenemos que empezar a tendernos la mano y ayudarnos en lugar de estar metiéndonos el pie, o tratando de hacer menos los esfuerzos de los demás.

Si quieres hacer algo, inténtalo. Yo sé que puedes hacerlo. Spoiler alert: te va a costar un chingo. Pero la satisfacción de haberlo logrado será mayor.

Nos leemos pronto :)