viernes, 25 de julio de 2025

¡Feliz cumpleaños, Tango! 🎂

Hoy es un gran día.

Hoy es cumpleaños número 3 del perrito salchicha que ante mis ojos, es el más hermoso del mundo. Hijo de Gauchito, el primer perrito salchi que tuve, que ha revolucionado toda mi vida desde el momento en que llegó... y lo sigue haciendo cada día que pasa.

Tango no tiene idea de que todos mis amigos saben de él. No sabe que gracias a él, siempre que alguien ve imágenes o algo relacionado a perros salchicha se acuerdan de mí, porque inmediatamente lo ubican como algo mío.

No imagina que es mi fondo de pantalla en el celular. No creería la cantidad de fotos y videos de él que tengo guardados. 

Tampoco tiene idea que me encanta contar la historia de cómo llegó a mi vida. Tampoco le cruza por la cabeza que llegó a ayudarme a sanar cuando estaba súper rota, con ganas de ya no estar acá.

No sabe la cantidad de posteos que hago de él en mis redes, que tiene su propia cuenta de Instagram que compartía con su papá y que todo lo que hace, aunque sea travesura, me parece gracioso.

Tampoco se entera que los 'sábados de hotcakes' son en honor a él, que le fascinan y sabe perfecto cuando voy a prepararlos (y mañana son cumpleañeros).

No entiende la forma en que mi vida cambió desde que fui a conocerlo y me eligió. Ni se le ocurre la cantidad de cosas que sigo haciendo para hacer de su vida la más feliz posible.

No sé si lo entienda de alguna manera, pero su mirada por supuesto me transmite un amor que no puedo explicar. Y que cuando busca acostarse pegadito a mí, logra calmar los momentos de ansiedad o de insomnio.

No sé si se imagine el amor que tengo por él. Pero se lo trato de demostrar cada día que paso con él (y a veces me disculpo por hacerlo quizá en exceso), y espero que pueda celebrarle muchos cumples más.

Feliz cumpleaños Tanguito, Tanguini, Tango Mango, Papacito, Tanguiruchi, Tanguis, Tangamandapio. Gracias por llegar a revolucionar y reintegrar mi vida.









martes, 3 de junio de 2025

Vísperas de un nuevo inicio

Mañana es mi cumpleaños. Y aunque durante mucho tiempo me encantaba celebrarlo, planearlo con anticipación, contratar a quien me ayudara a tener una fiesta increíble, organizar la salida, la antreada, la comida, los grupos de amigos para tener muchos festejos... este año es distinto.

Tiene días que me siento (como lo decidí nombrar) muy meh. No estoy triste, ni deprimida, de hecho todo lo contrario, mi vida ahorita está muy bien, llenita de amor y rodeada de más amor todavía. Pero tengo muchas ganas de llorar, me llegan mil preguntas a mi cabeza, me frustro por cualquier cosa, y como siempre y erróneamente hago, le eché la culpa a la edad. Por qué? porque es lo primero que brinca en mi cabeza. Pero no.

Tiene días que encontré un post que palabras más, palabras menos, dice que sentirnos raros antes de cumplir años es normal, porque un ciclo de mi vida se está cerrando, y me estoy despidiendo de una etapa. Y mi alma lo sabe y se está preparando para eso.

Cuando lo compartí con algunas de mis amigas me entendieron, me apapacharon, me dieron la razón y cayeron en cuenta de que también en sus días previos de cumpleaños se sintieron igual, pero no lo habían externado ni le habían buscado la razón. Y hoy mi amiga Chío me compartió otro post que todavía me llegó más al cora, que también le dio toda la razón del mundo a mi sentir (mil gracias por eso mi Chío!!!). Y realmente necesito compartirlo aquí porque quizá, en algún momento, a alguien le puede servir para cuando tenga sentimientos revueltos y el nudo en la garganta. (si quieren checar la cuenta, está publicado en @abrazocosmico.mx en IG)

"El día de tu nacimiento es un portal. Cada año, cuando se acerca esa fecha, tu alma recuerda que encarnó. Se agita. Se remueve. Se pregunta si ha cumplido su propósito. Y eso duele un poco. Aunque no lo sepas poner en palabras.

En astrología, cuando se acerca tu cumpleaños el sol regresa al mismo punto exacto del cielo donde estaba cuando naciste. Eso se llama Retorno Solar. Pero justo antes, atraviesas los últimos días de tu signo solar como si fueran una despedida. Tu yo del pasado se está despidiendo de ti.

Tu cumpleaños es un ajuste vibracional, como si todo tu campo se reiniciara. Viejos patrones buscan salir. Las memorias se agitan. Personas desaparecen. Otras llegan. Y tú, en medio de todo, te sientes raro. Pero no estás roto. Estás renaciendo. Es que tu alma se está acomodando. Estás dejando atrás una versión de ti. Aunque no lo celebres con pastel, estás celebrando con el alma.

No estás solo si no sientes "feliz cumpleaños". Hay duelos que preceden a cada nueva versión. Hay lágrimas que limpian el terreno para la luz. Y hay silencios que sanan más que los fuegos artificiales."


... pero de lo que sí estoy segura, es que lo celebraré muy feliz, muy muy agradecida y emocionada, disfrutando cada momento y brindando por lo que se fue y por lo que viene. Can't wait! ;)






jueves, 29 de mayo de 2025

Perras coincidencias

 

Gauchito fue mi primer perrito salchicha. Siempre quise tener un perrito salchicha pero no quería pagar por él, porque confiaba que podría llegar adoptar a uno en algún momento de la vida. Y en pandemia, ese momento llegó. En ese tiempo yo vivía con mi ex pareja y vi publicado en Facebook la adopción de un perrito salchi, de los negros con café, y no entendía por qué lo daban en adopción. Total que luego de platicarlo, le mandé mensaje a la que era dueña para decirle que queríamos adoptarlo. A los días respondió mi mensaje, diciéndome que quería llevármelo personalmente, para conocernos, saber en dónde vivíamos y casi que hacer un compromiso con ella de cuidarlo y tratarlo bonito. Accedimos a todo, y llegó el día. 

Sí fue amorcito a primera vista. Tres mesesitos, chiquitito, no entendiendo qué hacía en esa casa pero muy juguetón y amoroso. La que nos lo llevó nos contó que la idea era quedarse con él pero tenía otros perros a los que no les pareció lo ideal y mejor decidieron darlo en adopción, comprometiéndome a mandarle fotos, videos, información, que le dejáramos el nombre que ya tenía, y que siguiera con la veterinaria con la que ya estaba yendo. Claro que le dijimos que sí a todo y a partir de ahí inició mi camino como la dueña de un perrito salchicha, mi sueño hecho realidad.

Obvio que le tocó época pandémica y no hubo nada de salidas, paseos, juegos en el exterior o convivencia con otras personas, literalmente éramos nosotros, que por tener tanto tiempo disponible hasta buscamos enseñarle trucos y a no pelearse con el chihuhahua que ya teníamos en casa y pues la realidad es que hizo de la pandemia algo más llevadero. Mi celular empezó a llenarse de fotos y videos suyos, y se convirtió en familia muy, muy rápido.

El tiempo pasa y decidimos que había que cruzarlo para aumentar el número de perritos en casa, y contacté con alguien que tenía una perrita preciosa que en unos meses estaría lista para ver si se lograba el propósito, pero en el inter de esos meses mi relación terminó. Bueno, la terminaron sin preguntarme siquiera jajaja (mis traumas, mis chistes como dicen) y entre todo el desmadre que pasó en el inter, pues estaba el tema de qué íbamos a hacer con Gauchito. Él estaba en su casa, el único lugar en donde había vivido, su espacio, su compañerito chihuahua y ya bastante tenía yo con lidiar conmigo y mi corazón roto como para pensar qué hacer con él, y acordamos que seguiríamos con el plan de cruzarlo y yo me quedaría con su hijito... entonces digamos, cada quién un perrito. Y así fue. A los meses nos entregaron a uno de sus bebitos, que decidí llamar Tango (si el papá se llamaba Gaucho tenía que buscar algo que tuviera que ver con el nombre) y él se fue a vivir conmigo.

Durante varios meses seguía viendo a Gauchito, visitándolo, llevándomelo para estar con él un rato, conviviendo, hasta que la situación se complicó para mí y todo hizo que tuviera que despedirme de él definitivamente. No supe si lo entendía, o si creía que lo había abandonado, pero sí, simbólicamente me despedí y le agradecí y creo que sí supo que el amor que tengo por él es inmenso, porque fue en un gran momento de mi vida donde llegó a hacerla todavía más bonita.

El mes pasado mi ex me habló para decirme que Gauchito estaba muy malito y que a pesar de haber tenido varias opiniones y estudios e hizo todo lo posible para que mejorara, el camino adecuado para él era dormirlo, porque sufría mucho, cosa que yo escuchaba en el teléfono a lo lejos, y entendí que no había nada más que hacer. Creo no tuve la urgencia de verlo por la despedida que yo había tenido ya con él tiempo atrás y solo le pedí que estuviera ahí cuando sucediera, cosa que me aseguró que así sería. Me dio mucha tristeza, se lo dije a Tango, prendí una velita y de nuevo le agradecí, esperando tuviera un buen retorno a casa y también esperando volvérmelo a encontrar de alguna forma. 

Días después, cuando caigo en cuenta de la fecha de su muerte, ahí fue donde me llevé la gran sorpresa de mi vida: Gauchito se murió el mismo día (con un par de años de diferencia) que mi ex me dijo que ya no quería seguir conmigo. EL MISMO DÍA. Y sé que eso quizá fue una gran coincidencia, pero también sé que fue un ciclo que terminó de cerrarse de esta forma; y en mi corazón y en mi cabeza creo que fue su forma de decirme "me tuve que quedar aquí, pero mi lealtad siempre fue contigo". Igual y nada que ver, pero eso me da mucha tranquilidad y una paz de que sí, entendió perfecto toda la situación que vivió.

Y así son las perras coincidencias. Así quiero creerlo. 🐾🖤





miércoles, 12 de febrero de 2025

Fui por un café con mi yo más joven

Este trend se hizo viral en Tiktok por el poema de una chava que todo mundo quiso replicar. Yo no quise quedarme atrás.




Fui por un café con mi yo más joven
ella llegó 10 minutos tarde
yo llegué 5 minutos antes.

Me dijo que no sabía qué pedir, que ella no tomaba café y optó por una malteada
yo pedí un flat white, explicándole que se volvería su bebida favorita.

Me dijo que se sentía insegura de las amigas que la rodeaban
le dije que más adelante encontraríamos más, con quien nos sentiríamos a salvo.

Me dijo que había hablado la noche anterior con abuelita por teléfono
la envidié muchísimo porque le dije que ya no podíamos hacerlo.

Me preguntó si me casé con el niño que le gustaba desde sexto de primaria
le dije que no, pero en el camino nos enamoramos muchas veces y hoy somos felices.

Me preguntó si teníamos hijos
le dije que no como ella creía, le enseñé una foto de Tango y gritó emocionada cuando lo vio.

Me preguntó si seguía teniendo todas las inseguridades que la angustiaban
le dije que no, que trabajamos mucho para saber lo que valíamos y que éramos ya muy diferentes.

Me dijo que temía decepcionar a la gente a su alrededor,
le dije que sucedería y que no pasaba nada, porque nunca nos decepcionamos a nosotras mismas.

Antes de despedirnos, me dijo que me veía bien, que no podía esperar a llegar aquí
le dije que no corriera, que disfrutara todos los momentos mientras la abrazaba fuerte.

Espero tener otro café con ella pronto.

viernes, 10 de enero de 2025

¿Cambios?

 ¿Te has preguntado alguna vez si has cambiado o si eres alguien distinto a quien eras hace mucho o incluso hace poco tiempo?

Yo sé que todos vamos cambiando, que las vivencias que nos van tocando nos van formando y hasta modificando ciertos rasgos de nuestro ser, opiniones, gustos, en fin. Y justo hace unas semanas pensaba en eso cuando volví a ver, por enésima vez, los capítulos de "Sex & the City". Esa serie es una nostalgia total desde que escucho el intro porque neta verla era algo religioso para mí en un momento de mi vida. (Hasta el punto de obligarme a tomar Cosmopolitans en los restaurantes aunque no fuera mi hit porque según yo era cool. Así de clavada estaba yo).

El punto al que voy es que hace muchísimos años cuando comencé a verla, para mí Carrie Bradshaw era lo mejor que había en la vida, llena de razón en lo que escribía, lo que pensaba, cómo actuaba, en fin. Todo bien con ella, todo perfecto. Y por supuesto que revisitando las experiencias de mis new-yorkinas favoritas, por supuesto ahora todo, todo lo que hace lo veo mal. Lo veo tóxico, no como si fuera una villana terrible, pero sí con un buen de temas que no me explico ahorita cómo antes lo veía bien. E incluso con sus parejas igual, a quien consideraba el ideal para ella ahora lo veo como un gran WTF!?

Pero eso es parte de los cambios que vamos teniendo en nuestra vida, aunque creo que muchas veces ni cuenta nos damos de que van sucediendo.

En 2022, cuando mi relación de 4 años (según yo la más estable y feliz del mundo) terminó en contra de mi voluntad, dejándome con todo el amor en las manos, realmente pensé que no la iba a librar. El dolor que sentía, las preguntas que tenía, el martirio que era tener que fingir la vida misma fue una de las cosas más terribles que he tenido que vivir en mi existencia. Genuinamente pensé que me iba a secar por dentro de tantas veces que lloraba hasta quedarme dormida, que la depresión se iba a volver parte de mí para siempre, que iba a terminar más loca de lo que normalmente me puedo permitir... pero con el paso del tiempo, creo que me convertí en otra persona. No sé si mejor o peor, pero pasó. 

Creo que al final de cuentas, todo lo que vamos viviendo y experimentando nos hacen personas más fuertes, más resilientes, más duras quizá para ciertas situaciones, más sabias, más condescendientes con nosotros mismos y quién sabe? sin saberlo nos están preparando para cosas más chingonas y para afrontar las nuevas oportunidades con más conciencia.

¡Nos leemos pronto!



viernes, 5 de enero de 2024

Lo que sí y lo que no

 Me quedo con la calma, con las noches tranquilas, pero también con las que tienen insomnio por pensar en esta cita que no quería que terminara.

Renuncio a la probabilidad, porque la vida es demasiado corta para dejarlo todo a la suerte.

Me quedo con las mariposas que terminaron siendo luciérnagas porque llenaron de luz mi interior aunque la oscuridad a veces caía sobre mí.

Renuncio al "ya veremos" o al "déjame pensarlo" o al "no sé" porque en un parpadeo la vida avanza muchas casillas sin darnos cuenta.

Me quedo con los poemas, con las palabras que arrancan suspiros, con los deseos que pido aún sin velas de cumpleaños porque sé que todo puede ser posible.

Renuncio a fingir que todo está bien cuando mi alma grita, porque he aprendido que estar mal es necesario para crecer y florecer.

Me quedo con los recuerdos pero sin el dolor de lo que ya no es, sino con el agradecimiento de que lo viví, confiando en que el camino se pondrá mejor.

Renuncio a dudar, a no considerarme suficiente o creer que hay algo en mí que no está a la altura.

Me quedo con los abrazos que sostienen, que te hacen saber que no estarás sola nunca, que son tan sentidos que los latidos se sincronizan.

Renuncio a ser un mientras tanto cuando tengo la certeza de quién soy y qué puedo ofrecer.

Me quedo con quien quiere quedarse, con quien me siento en calma, con quienes tranquilizan mis pensamientos acelerados y me hacen tener certeza de un mejor mañana.





jueves, 9 de febrero de 2023

Dejando fluir

Desde hace días estoy leyendo y escuchando a una chica que escribe súper bonito, me encanta todo lo que escribe, da talleres y se me hace que expresa bien lindo su sentir. Escuchando un capítulo de su podcast, dejó varias preguntas al aire y hubo un par que me dieron ganas de contestar, solo por gusto. Creo que esta es una manera de escribir que no había explorado, y es padre de repente abrirte a nuevas probabilidades.


Pregunta: ¿Cómo defines al amor en este momento de tu vida?

Mi respuesta: "El amor pensé que se había ido pero había olvidado que habitaba en mí. Tuve que romperme para reconstruirme sabiendo que el amor soy yo. Pero aún así, hubo días que tuve que abrazarme muy duro para que no explotara en pedacitos. Fue el amor que reencontré conmigo misma quien me hizo volver a mí. el que me susurraba cada noche que todo estaría bien, aunque tuviera los audífonos puestos y no estuviera escuchando. Hoy sé todo lo que puedo dar, pero también sé que todo el amor que necesito me lo doy yo. Y lo que reciba del mundo, de conocidos, desconocidos, de gente cercana, de gente lejana, es añadidura. Porque el amor soy yo."


Pregunta: ¿Cómo es el amor que tienes por ofrecer?

Mi respuesta: "Mi amor es un café en la mañana acompañado de pan recién salido del horno. Es la lluvia inesperada que te moja y que aunque te asusta al principio, termina divirtiéndote y haciéndote reír y sentir ser niño de nuevo. Son carcajadas, confesiones bajo las sábanas, lágrimas que limpian todo lo que el alma ha venido arrastrando durante muchos años. El amor que ofrezco es una rebanada (o muchas) de ese pastel favorito en los cumpleaños familiares que te hace volver a casa con cada bocado que le das. Es paz, de esa que te da el mar cuando casi no hay oleaje. Es la emoción de intentar cosas nuevas, aunque también te hará perderte en lo cotidiano. Es un abrazo que disipa todas tus dudas y hace que sueltes casi todos tus miedos. Es entrelazar los dedos de las manos sabiéndonos cómplices. Es no tener que volverte a preguntar si eres suficiente. Es no preocuparte por el futuro porque estás viviendo y sintiendo el presente. Es una fogata calientita para cuando sientas frío. Es la ilusión de que la vida puede ser eterna."