viernes, 10 de enero de 2025

¿Cambios?

 ¿Te has preguntado alguna vez si has cambiado o si eres alguien distinto a quien eras hace mucho o incluso hace poco tiempo?

Yo sé que todos vamos cambiando, que las vivencias que nos van tocando nos van formando y hasta modificando ciertos rasgos de nuestro ser, opiniones, gustos, en fin. Y justo hace unas semanas pensaba en eso cuando volví a ver, por enésima vez, los capítulos de "Sex & the City". Esa serie es una nostalgia total desde que escucho el intro porque neta verla era algo religioso para mí en un momento de mi vida. (Hasta el punto de obligarme a tomar Cosmopolitans en los restaurantes aunque no fuera mi hit porque según yo era cool. Así de clavada estaba yo).

El punto al que voy es que hace muchísimos años cuando comencé a verla, para mí Carrie Bradshaw era lo mejor que había en la vida, llena de razón en lo que escribía, lo que pensaba, cómo actuaba, en fin. Todo bien con ella, todo perfecto. Y por supuesto que revisitando las experiencias de mis new-yorkinas favoritas, por supuesto ahora todo, todo lo que hace lo veo mal. Lo veo tóxico, no como si fuera una villana terrible, pero sí con un buen de temas que no me explico ahorita cómo antes lo veía bien. E incluso con sus parejas igual, a quien consideraba el ideal para ella ahora lo veo como un gran WTF!?

Pero eso es parte de los cambios que vamos teniendo en nuestra vida, aunque creo que muchas veces ni cuenta nos damos de que van sucediendo.

En 2022, cuando mi relación de 4 años (según yo la más estable y feliz del mundo) terminó en contra de mi voluntad, dejándome con todo el amor en las manos, realmente pensé que no la iba a librar. El dolor que sentía, las preguntas que tenía, el martirio que era tener que fingir la vida misma fue una de las cosas más terribles que he tenido que vivir en mi existencia. Genuinamente pensé que me iba a secar por dentro de tantas veces que lloraba hasta quedarme dormida, que la depresión se iba a volver parte de mí para siempre, que iba a terminar más loca de lo que normalmente me puedo permitir... pero con el paso del tiempo, creo que me convertí en otra persona. No sé si mejor o peor, pero pasó. 

Creo que al final de cuentas, todo lo que vamos viviendo y experimentando nos hacen personas más fuertes, más resilientes, más duras quizá para ciertas situaciones, más sabias, más condescendientes con nosotros mismos y quién sabe? sin saberlo nos están preparando para cosas más chingonas y para afrontar las nuevas oportunidades con más conciencia.

¡Nos leemos pronto!



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